
Sorprende, ¿verdad? Es la expresión literal de un director de un IES de la zona norte de Sevilla ante la demanda de una madre de reunir a todas aquell@s (madres/padres) cuyas hijas se han visto implicadas en una discusión de adolescentes que ha hecho que se rompa el grupo de amigas. Pero vamos, que no estamos hablando de 652 madres y padres, no. Nos refereimos a ¡¡¡3!!!
Solución del centro ante el conflicto de las alumnas: o mejor dicho: qué no hace el centro: no habla con las alumnas a solas, no implica al tutor en la mediación, no implica al departamento de orientación, jefatura se hace responsable del tema, pero no lo soluciona, y se deriva al director, no se informa a las familias de todas las alumnas (recordemos:3), y cuando por parte de una de las familias se pide una reunión para aclarar las cuestiones, se dice lo que ya hemos escuchado: “no quiero a más madres en el centro, véanse fuera, si quieren.”
Preguntas:
¿Implicación de las familias en la educación?¿Resolución pacífica de los conflictos?¿Uso pedagógico del conflicto?¿El diálogo como base de la resolución de los conflictos?¿El tutor como mediador y referente del alumnado?¿El tutor como mediador entre la familia y el centro?¿Desarrollo de la empatía en la resolución de conflictos?¿Visión amplia de la noción de violencia y sus diferentes significados?¿El departamento de orientación como asesor? ¿El director como referente pedagógico del centro?
Sin comentarios.
(La foto es un préstamo de Javier Martos)

¡Eso es! ¡Sí señor! ¡Ni madres ni alumnos! ¡En los institutos sobran los alumnos y sus madres! ¡Todos menos nos profesores y directores! Es increíble.
Pueden quedarse allí, solos, quejándose permanentemente de todo, de los alumnos, de los padres, de la administración, de la tele, de las nubes, del sol, de las hormigas, de las editoriales, de los chicles de menta… Propongo que se vistan allí,en su soledad, con una camisa blanca, de una sola manga, con las manos en la espalda. Repetirán una letanía que tiene que ver con no sé qué tiempos pasados de BUP y COU, y recibirán, eso sí, su dinerito a final de mes, sus dos meses de vacaciones en verano, sus faltas de asistencia justificadas, sus… (mejor no sigo, que me cabreo).
Alucino, Maribel, alucino. Pero claro, yo, como soy tonto, lo que debo hacer es alucinar
¿El director como referente pedagógico? Noooooo, te equivocas. El director debe ser alguien que vaya por ahí firmando cosas que no piensa, diciendo una cosa aquí y otra allí, y esas “cosillas” propias de la “élite” de los centros educativos
Un abrazo.
Juanjo, estoy de acuerdo con tu visión. Los centros, algunos centros, como respuesta a su miedo, se encierran en sí mismos. Olvidan que la mayor riqueza viene dada por las aportaciones de todos los que están dentro (alumnos y alumnas, familias, profes, entidades) y también los que están fuera (vecinos, voluntarios, colaboradores…).
Que el barco es único, y que cuando se tambalea, o todos nos protegemos mutuamente, o vamos al agua.
Mejor evitamos el chapuzón a destiempo, que ya habrá momentos para disfrutar del baño.
Un abrazo desde la serenidad.
Hace poco ha habido una pelea entre alumnas por un problema que viene desde el día de la reunión con las madres y los padres, ha habido denuncia y sabéis ¿qué han contestado desde el equipo directivo? “Como la pelea no ha sido en el centro ni en horario lectivo no nos incumble”. No fue en el centro, es cierto, fue en la calle en el camino que va del centro a la casa de las alumnas. No fue en horario lectivo, es cierto, fue justo cuando se acabaron las clases y las alumnas se iban a sus respectivas casas. Pero sí se debe a un problema de convivencia entre alumnas del centro; eso no importa, Montse, siempre buscándole los tres pies al gato. Y como estas mentes privilegiadas han transformado el viejo principio de Berkeley de “Ser es ser percibido” en “ser es ser atendido”, pues como no lo atendemos no ha pasado. Y nos quedamos tan panchos. Y el inspector tan contento, ya está bien de la Montse esa que siempre anda tocándome los “huev…”.
Saludos, chic@s, al menos vosotr@s entendéis mi lenguaje, es que a veces pienso que hablo raro. Un abrazo, Montse
…Y todos tan felices.
Definir horario lectivo como el periodo en el que “caben” los problemas parece que soluciona mucho a los centros. A mi me da la sensación de que “fragmentamos” a l@s alumn@s también por horas. Como bien dices, los problemas o los conflictos lo son derivados de la convivencia, en horario lectivo, no lectivo, en el recreo, en el patio, o en la excursión. Lo que mas me fastidia es que dejamos pasar las mejores oportunidades para “aprender del conflicto”.
La reflexión, el diálogo y la prevención reducirían un buen número de conflictos. Lo de la inspección…sin comentarios, que me enciendo.
Me encanta lo de tocar los “huev”, bueno, quiero decir, me encanta que seamos muchos los que enfoquemos en la misma dirección.
Un abrazo.
Maribel
Ojalá fuéramos todos al agua, Maribel. Solamente ahí se vería quién rema, se ahoga, se hunde, da ahogadillas, flota, nada a contacorriente… ¡Y no te enciendas con lo de la inspección! Jeje.
Llego de un disfrute de noche sevillana en la que, por primera vez en un año, nadie me ha hablado del instituto. Relax total. Me quedan tres años y un mes…
Montse: me alegra verte por aquí. Nos veremos en este blog más de una vez.
Besos, abrazos y complicidad.
Más que vergüenza, como docente, siento pena.
¿Para cuando profesionales de la educación que se impliquen con el barrio-pueblo-entorno donde está el centro educativo?
¿Cuando acabará eso de educar para salir de aquí? ¿Cuándo se cambiará por educar para cambiar esto?
Tristes felicidades por el Post Maribel
Creo que l@s docentes que se impliquen con el barrio-pueblo-entorno llegarán (algun@s ya han llegado) cuando se sientan educador@s, parte de una realidad más amplia que su aula, y como mucho su departamento. Cuando sientan que su misión no es “enseñar” lengua, matemáticas o lo que sea, sino formar parte de un proceso más complejo, rico y reconfortante: ayudar a sus alumn@s a crecer en todos los sentidos.
Cuando de verdad crean en la educación como modelo de transformación social. Cuando no sientan miedo a los cambios sociales, quieran adaptarse a ellos, y reconocerse como parte activa de los mismos.
Nos anima pensar que, como tú, much@s compañer@s ya están en esa línea.
Gracias por tus comentarios, Federico.
Un abrazo.
Maribel
Maribel, siento no haber visitado tu blog últimamente: Y me da “coraje”. Pero son tantas y tantas las ocupaciones, tantos los proyectos y tan escaso y escurridizo el tiempo que….
Me reconforta saber que sigues adelante con este proyecto que es tu valiente blog. He leido tus últimas entradas y te felicito de corazón. Me gusta la forma y el fondo de los temas que abordas. ¡ Ánimo !
Un cordial saludo.
Manuel.
Gracias, Manuel, eres muy amable.
Comprendo perfectamente lo del tiempo… nos ocurre a todos.
Pero sé que estáis ahí, siempre animando, echando una mano…
Sabemos con las personas que contamos. Tú eres una de ellas.
Un abrazo.
Maribel