Sorprende, ¿verdad? Es la expresión literal de un director de un IES de la zona norte de Sevilla ante la demanda de una madre de reunir a todas aquell@s (madres/padres) cuyas hijas se han visto implicadas en una discusión de adolescentes que ha hecho que se rompa el grupo de amigas. Pero vamos, que no estamos hablando de 652 madres y padres, no. Nos refereimos a ¡¡¡3!!!
Solución del centro ante el conflicto de las alumnas: o mejor dicho: qué no hace el centro: no habla con las alumnas a solas, no implica al tutor en la mediación, no implica al departamento de orientación, jefatura se hace responsable del tema, pero no lo soluciona, y se deriva al director, no se informa a las familias de todas las alumnas (recordemos:3), y cuando por parte de una de las familias se pide una reunión para aclarar las cuestiones, se dice lo que ya hemos escuchado: “no quiero a más madres en el centro, véanse fuera, si quieren.”
Preguntas:
¿Implicación de las familias en la educación?¿Resolución pacífica de los conflictos?¿Uso pedagógico del conflicto?¿El diálogo como base de la resolución de los conflictos?¿El tutor como mediador y referente del alumnado?¿El tutor como mediador entre la familia y el centro?¿Desarrollo de la empatía en la resolución de conflictos?¿Visión amplia de la noción de violencia y sus diferentes significados?¿El departamento de orientación como asesor? ¿El director como referente pedagógico del centro?
Recojo, amablemente, el testigo de Juanjo: Meme passion quilt. Tiene las siguientes características:
1. Postear una imagen o hacer/tomar/crear una propia que capture lo que más TE APASIONE que sea aprendido por los estudiantes.
2. Darle a la imagen un breve título.
3. Titula el post “Meme: Passion Quilt”.
4. Enlaza esta entrada.
5. Incluye enlaces a 5 o más maestros.
Esta imagen pertenece al blog de Javier, un artista desconocido para mí en esta faceta, aunque más cercano en lo personal. Y me invita a reflexionar sobre algo que siempre me he planteado y que he intentado que hagan mis alumn@s: nuestra existencia está aun por determinar, elegimos nuestro camino, con quién lo hacemos, hacia dónde queremos ir, qué riesgos queremos correr. Tenemos la capacidad, aunque a veces no seamos conscientes de ello, para ir o llegar, para ser o encontrarnos, en l@s otr@s, en el silencio. Buscarnos en lo más profundo, sabernos viv@s, pelearnos con la ira, morirnos de risa.
Todo está por llegar, decidamos por dónde caminar, porque estoy segura de que al andar descubriremos el verdadero valor de nuestro ser.
“Un día”.
Paso el meme a : Conchi, Carlos, Yolanda, Chelucana, Vero
las Jornadas Provinciales sobre la Escuela Inclusiva, título sugerente para tod@s aquell@s que por las tardes aprovechan para dar un paseo por la Isla de la Cartuja, tomarse un café, y de paso, entrar al CEP para compartir con otr@s colegas (en la acepción profesional, pero también en la coloquial amistosa), reflexionessobre si es posible o no incluir a tod@s l@s alumn@s, independientemente de sus características, en la misma escuela, y ofrecerles la posibilidad del reconocimiento personal y el aprendizaje compartido.
“La resolución de conflictos a través del diálogo”, “El reconocimiento de la diferencia como valor”, “Las comunidades de aprendizaje”, “Un currículo para la escuela inclusiva”…. Interesante, verdad?
A veces, tengo la sensación de que el uso frecuente de determinadas palabras acaban por desgastar su verdadero valor. Me refiero a términos como “Dinamización Social” o “Intervención Social Comunitaria” . Pero hay veces en que esos mismos recobran vida, y nos hacen reflexionar sobre el valor simbólico y físico de lo que entrañan acciones organizadas por vecin@s, que parten de sus intereses y motivaciones, y que se materializan en actividades en las que no solo participan ell@s, sino que logran tejer verdaderas redes sociales.
El pasado 23 de Abril se llevó a cabo una plantación de diferentes especies de árboles en una zona del Polígono Sur de Sevilla (”Los Rojos”), en la que participaron vecin@s, centros educativos, entidades sociales, la residencia universitaria Flora Tristán, y todos los que de forma voluntaria prestaron su colaboración.
El lema elegido: “Los rojos piensan en verde”…
L@s alumn@s de primaria aprendieron a plantar en sus propias plazoletas, l@s alumn@s de la escuela taller hicieron de maestros por un día, l@s profesor@s plantaron con l@s vecin@s, con l@s técnic@s, y los reportajes los hicieron l@s alumn@s de secundaria.
Un buen día de fiesta, en el que al compás de la música, se realizaron talleres: Caras Pintadas, El Arbol de los Deseos, Semillero, Cuentacuentos, Apadrina un Árbol y Reporter@s de la Plantación.
Plantar como acto de futuro, sentir la acción como propia, y vivir el lugar como algo construido entre tod@s y para tod@s.
Entre todo ello, Sofía preguntó al maestro: ¿y mi plazoleta, cuándo?
La presentación la ha realizado Juanjo, querido compañero, director del IES A. Domínguez Ortiz y coautor del blog “Iguales en las Tres Mil“.
Los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI) comienzan a implantarse en Andalucía en el curso próximo de forma generalizada.
Vienen a sustituir a los actuales PGS, pero desde mi punto de vista, con un valor añadido que siempre se echó de menos en los Programas de Garantía Social: la posibilidad de que l@s alumn@s titulen.
Los PCPIpueden convertirse en nuevos puentes que conecten el sistema educativo reglado con el profesional, y permita, a un número considerable de alumn@s, obtener una certificación profesional, en función del perfil del programa, con vistas a su inserción laboral y profesional, y, quizás lo más destacado, contemplar la posibilidad de obtener el título de graduado en ESO, cuando habían abandonado el sistema educativo.
Hablamos de alumn@s desescolarizados, sin titulación, que han pasado por los centros educativos con una experiencia continuada de fracaso, en ocasiones académica y personal, a los que el sistema ha respondido constantemente “no hay respuesta para tí”.
Ninguna alternativa es válida en sí misma, tampoco los PCPI. Pero sí podemos utilizar esa puerta de entrada a la inserción sociolaboral e invitar a l@s jóvenes a que intenten el camino.
Creo que es importante que no convirtamos los PCPI en cajones desastre donde todo cabe, que conozcamos al alumnado con el que vamos a trabajar, que elevemos sus expectativas al máximo, y que el proceso de transición sea lo más sereno y productivo posible.
Cruzar puentes no siempre es tarea fácil, en ocasiones son estrechos, se mueven constantemente, hay que agarrarse bien, nos producen vértigo. Tendamos una mano firme.
En aquellos momentos, vivíamos en un patio de vecinos de Sevilla, donde las niñas y los niños compartíamos juegos, ilusiones y algunas travesuras.
Jugábamos a los cromos, a las canicas, con muñecas recortables, con coches dirigidos, a policías… pero cómo no, también con las “Nancys”, esas muñecas apacibles, dulces, y sonrientes. De entre su vestuario, había uno que estos días he recordado a la perfección, el de enfermera: pichi, medias y zapatos blancos, inmaculados, con cofia (incluida la cruz roja), y por supuesto, capa azul (también con su correspondiente cruz).
Cuando vestíamos y desvestíamos a nuestras muñecas, nunca se nos ocurrió preguntarles si hubieran preferido pantalón, el conocido “pijama sanitario”, mucho más cómodo y oportuno para realizar su trabajo diario. Aunque también debo decir que aquellas muñecas no hablaban, mala suerte.
Y hoy, treinta años después, me sorprendo al escuchar que las enfermeras del Hospital San Rafael de Cádiz están obligadas a llevar el uniforme de mi “Nancy”. Los responsables del uniforme deben estar convencidos de que con falda corta y generoso escote ellas “consuelan” la desdicha de esos pobres hombres convalecientes y maltrechos.
La solución de los responsables: fácil: ¡¡¡quítenles las pilas!!!
En ocasiones, de forma intencionada, paseo por casa a oscuras. Las referencias se pierden, intento agudizar todos mis sentidos, pero después de algunos metros, comienzo a sentir cierto nivel de ansiedad, inseguridad, me siento como perdida. Con suerte, esquivo los obstáculos, cosa que no siempre consigo: la mesa se interpone en mi camino o el marco de la puerta está mucho más cerca de los que pensaba.
Está claro que carezco de las habilidades y recursos necesarios para moverme en un medio, que aunque conocido, me es hostil. Y es entonces cuando me acuerdo de los alumnos y alumnas, porque creo que a veces, l@s profesor@s exigimos de ell@s respuestas a nivel personal o social que quizás no han tenido ocasión de desarrollar. El medio, la escuela, aunque conocido, en esos momentos les resulta hostil, lejano, incomprensible.
Podríamos, analizada la situación, ser conscientes de la necesidad de potenciar ciertas habilidades y destrezas, en lugar de decir, en ocasiones, muy ligeramente “es un maleducado”, “siempre está sola”, “no participa”…
“Ahora más que nunca, la causa de la mujer, es la causa de toda la HUMANIDAD” (Boutros Ghali). Así comienza esta reflexión sobre la necesidad de desterrar estereotipos sexuales, y mostrar cómo todas las cualidades humanas son necesarias, y deseables, en las manifestaciones de ambos sexos. Desgraciadamente, la afirmación cada vez es más acertada. Asistimos, incrédul@s a informaciones diarias acerca del asesinato de mujeres, batiendo récords diarios, semanales… de todo tipo. (Cuatro mujeres muertas en un mismo día a mano de sus parejas, ex parejas, maridos….). Hombres que quizás aun no han comprendido que los procesos sociales hace tiempo que comenzaron a cambiar, que las mujeres no somos propiedades personales, que deseamos expresarnos libremente, que no admitimos la dependencia como fórmula de vida, que consideramos que los celos son una manifestación patológica de la inseguridad, que ya no compartimos la vieja idea de que “quien bien te quiere te hará llorar”… Para poder volar, desde la educación, necesitamos seguir trabajando en la igualdad, en la corresponsabilidad, en la expresión de sentimientos, en la erradicación de estereotipos. Debemos considerar cada caso de violencia machista como un problema social, no privado, y potenciar en nuestras jóvenes recursos y habilidades para que puedan afrontar su vida desde la elección personal, sin encontrarse condicionadas por la exclusión social, la falta de formación, la dependencia emocional, económica o de otro tipo. ¿Es la causa de toda la Humanidad?
En educación, sabemos dónde comienza nuestro camino, pero no debe ser algo que hagamos solos. La construcción del conocimiento debe ser compartida, lo que significa que, en ocasiones, tomaremos rutas diferentes a las que pensábamos en origen. Otras veces, debemos parar, reflexionar, y continuar elaborando alternativas válidas junto a los que suponen la parte más importante de nuestro quehacer: nuestr@s alumn@s.